Si un ladrón intenta ingresar por una ventana cerrada con llave, probablemente intentará lo más sencillo, ¡romperla! Para ello, es muy recomendable instalar un dispositivo que “escuche” el sonido de la ruptura, y avise cuando todavía el intruso se encuentra fuera. En la mayoría de los casos, cuando el delincuente se percibe detectado, huye sin entrar. ¡El efecto? De esta forma salvaguarda la vida de sus seres queridos, y como consecuencia, la integridad de sus bienes materiales… con excepción del vidrio roto, claro está.
Ahora, como estudiamos en la sección anterior, la tecnología puede ser engañada por causas no precisamente ligadas a una intrusión. Un sensor de ruptura de vidrios es en realidad un micrófono, conectado a un circuito electrónico sensible a las altas frecuencias provocadas por la fractura de un vidrio… el chasquido. Pero también existen otras fuentes de frecuencias altas, como por ejemplo:
- El silbido de una cafetera
- El ladrido de un perrito faldero
- El ruido de un avión en despegue o aterrizaje (por supuesto, si el sistema está instalado cerca del aeropuerto)
- Los sonidos de guitarras eléctricas y platillos en un equipo de sonido cercano, y la lista continúa…
Para reducir la cantidad de alarmas no deseadas, los ingeniero de sistemas de protección tuvieron una idea genial. Primero descubrieron un hecho interesante. Cuando una ventana o puerta de vidrio se rompe, unos cuantos milisegundos antes, produce una onda expansiva de bajísima frecuencia, producto de la flexión del material. Si golpeamos suavemente la ventana con nuestro puño, escucharemos ese sonido. El mismo está siempre presente como parte de la secuencia de sonidos asociados con la rotura del cristal. Por tanto, los ingeniero desarrollaron un método de procesamiento de sonidos en esa secuencia:
- El sonido grave proveniente de la flexión del vidrio
- El sonido agudo producto de la fractura misma
Ambos sonidos, o eventos, están separados por una ventana de tiempo inferior a 10 milisegundos. Para calcular este tiempo, mida usted un segundo, y divídalo en 100 partes! Ese es el equivalente a 10 milisegundos. Y esa es la ventana de tiempo dentro de la cual un vidrio se flexiona y se rompe.
De esta forma, el sistema de seguridad se torna más confiable, respondiendo a más condiciones reales de emergencia, en vez de generar alarmas no deseadas. Al revisar una propuesta de sistema de protección, verifique:
- Si lleva detección de ruptura de vidrios
- Caso afirmativo, si los dispositivos de detección tienen la capacidad de percibir ambas frecuencias.
Gracias por su tiempo. Sus comentarios y preguntas son como siempre, bienvenidos.
Miguel Mejía
http://vendepro.com
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gracias miguel por tus comenterios son utiles para entender y agregar mas conocimento saludos desde uruguay!
Gracias Exequiel. Siempre a tu orden.